Y me acordé de ti...

No entraba en mis planes. Tal vez el frescor de la noche acariciando todo mi cuerpo, la suave brisa refrescando mi cara. El sonido de la música suave y la tenue luz de la luna que se cuela en la habitación cada noche. He vuelto a pensar en ti.
Ni siquiera sé si ya estaba dormida cuando he deslizado mis manos por la cama, buscándote. Creo que no. Ya no recuerdo, solo resuena en mi cabeza esa canción... una y otra vez. Debí dejarla marcada así a propósito en un intento de aborrecerla, sin conseguirlo, por supuesto... y sí, tienes razón, aunque hay algo que no te he dicho, tal vez porque no me atrevo a decirte a la cara pero... no eres el único idiota.
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